viernes, 29 de julio de 2016


 “CORTES POR PALABRAS” 
Caso Clínico 
Por: Karen Guerrero



























La presentación de este caso clínico es un esfuerzo académico para dar a conocer a la comunidad estudiantil las diversas estructuras de los síntomas actuales y por tanto la configuración de patologías que despiertan el interés clínico y requieren un manejo puntual. Si bien el caso no se ha cerrado, y su estado actual es en seguimiento, se decidió compartirlo con fines didácticos y con el interés de aterrizar el que hacer, los limites y recursos propios de la práctica clínica en psicología.  Los datos e información personal de la paciente han sido modificados para cuidar la identidad acuerdo al artículo 43 del código Ético del psicólogo en Colombia.
Camila tiene 14 años de edad. Es remitida a consulta por la oficina psicorientacion de la institución educativa donde se encuentra estudiando. La profesional comenta que la estudiante se realiza cortes en sus brazos. En el motivo de consulta inicial Camila refiere: “tengo complejos, siento que soy gorda, burra, que soy fea, me siento discriminada por todos.  Tengo problemas con una niña de otro curso, porque se me burla y me dice que soy fea. Mi mamá me dice cosas como marrana y que quiero llamar la atención.”




"Tengo complejos, siento que soy gorda, burra, que soy fea, me siento discriminada por todos..."


Camila relata que cuando nació fue “abandonada” por la madre y su tía se encargó de sus cuidados hasta los 3 o 4 años cuando  su madre sufre un accidente, entonces ella se va a vivir con la madre para su cuidado junto con los abuelos maternos.

La queja de Camila en entorno a la relación con su madre gira sobre lo que ella ha nombrado como el  “abandono”,  dado que  para ella  no se construyó un vínculo de “materno” desde los inicios de su vida. La figura materna para Camila es su tía con quien vivió los primeros cuatro años de vida y es una persona representativa para ella. Agrega que a partir del proceso escolar su madre comienza a propiciarles tratos humillantes.

Los síntomas a destacar en Camila son la realización cortes en algunas partes de su cuerpo, presenta ideas suicidas e intento ingerir pastillas de la abuela. A la pregunta de la terapeuta sobre la razón de los cortes, manifiesta que los hace con el fin de expresar el dolor emocional que ella tiene en relación a su familia y al malestar que le causa su aspecto físico. En la segunda sesión refiere que cuando era niña su mejor amiga le manifestó que era bruta y gorda. Expresión que tomo significado para ella, y es recordado en numerosas ocasiones. estas manifestaciones verbales se suman a las referidas por la madre.
En la actualidad Camila presenta múltiples cortes en sus muñecas, brazos, piernas, abdomen y costado. Refiere que cuando se realizan los cortes no le duele la piel. Lo infringe cuando tiene inconvenientes familiares o cuando es castigada por sus resultados académico. La situación que más detona su conducta es el rechazo por parte de sus padres.
Hasta el momento se ha desarrollado siete sesiones con la paciente. Las estrategias de intervención han sido la escucha activa a su malestar, relajación progresiva y profunda, restructuración cognitiva, fortalecimiento del auto concepto, técnicas narrativas y dos herramientas del humanismo para la expresión verbal: evocación de experiencias y silla vacía.
Con la intervención en las primeras sesiones se pudo observar un leve cambio en su apariencia física, se retiró el cabello de la cara, dado que el cabello le tapaba medio rosto. Se notó colaboradora con el proceso y presento una disminución leve en la frecuencia de los cortes. Sin embargo, en la última sesión la paciente se volvió a cortar de forma considerable aumentando en zonas en donde no había hecho cortes.  Es de resaltar la predisposición que presenta al rechazo por parte de familia y compañeros de clase. Su interés sexual diverso que la cuestiona y que considera que no es una decisión, sino que algo que viene de hace tiempo. Su posición como víctima en torno a su síntoma y la relación con los demás.

Al finalizar la practica 1 se realiza el cierre temporal de la intervención psicológica con la paciente, en el cual se dejaron herramientas de manejo en relación a las afectación emociones y conductuales de mayor relevancia tratadas durante el proceso psicológico.

Una vez iniciada el segundo ciclo de práctica en la institución se procede a continuar con el proceso de Camila, durante la sesión se indaga como ha transcurrido su proceso durante los dos meses del cierre; en el cual la paciente refiere que ha tenido múltiplos cambios específicamente en su ámbito familiar, uno de los más representativos es el cambio de domicilio y encontrarse a cargo de su tía materna debido a que su madre viajo a la ciudad de Bogotá por cuestiones laborales, a partir de esto la paciente se encuentra alejada de las dificultades familiares  que actuaban como factor desencadenante de las conductas problemas, por lo cual han la disminución de los cortes en un 60 por ciento, así mismo ha encontrado redes de apoyo en su tía y prima con las que actualmente reside y se espera incluir en el proceso para fortalecer las habilidades y destrezas de la paciente que en consecuencia contribuyan a desarrollar en Camila su autoconcepto, autoestima y reconocerse como parte de una sociedad capaz de aportar significativamente en las diversas actividades y entornos en los que se encuentre.

De acuerdo a lo encontrado durante la primera sesión, se puede concluir que la eficacia del  proceso psicológico no solo recae en el paciente o terapeuta y aún más cuando se llevan a cabo con menores de edad ya que estos se encuentran a cargo de padres o tutores que influyen en la configuración emocional, mental y comportamental de los niños, por lo cual se resalta que el proceso debe ir de la mano con el entorno familiar para el alcance de óptimos resultados.
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Por: Practicante Karen Guerrero


Asesora práctica Laura Victoria Solano